POLVOS CONTADOS
La diferencia no escapa ni a su inteligencia ni a su instinto maternal, y por eso no ha buscado que yo me parezca a ella sino que ha procurado, tal vez a su pesar, parecerse a mí. Esto que parece una pedantería de juventud, no lo es tanto si se considera que los seres humanos no evolucionamos dejando atrás lo que creemos superado sino que somos la lenta, dolorosa, inevitable acumulación de muchas etapas. De ahí su lucha por suprimir una madurez restrictiva para que la adolescente que ya no es siga haciendo cosas que no tuvo tiempo cuando lo era porque una prematura mujer madura tuvo tomar las riendas. Lo que explicaría de paso algo que al principio la enfucerió, más tarde la asombró y terminó por bajar sus defensas hasta que ya no le quedó más remedio que preguntar como quien implora: «¿Por qué se enamoró usted de un hombre mayor?» [–]
7 Comments:
Soy su lector fiel, querida Marianela. Me gustaría esa habilidad que tiene para plasmar pensamientos, complejos o sencillos no importa, y que al final lo que salga es una carta de amor hacia nuestros padres, a nuestras parejas, o a las personas que uno cree amar. A usted le tengo envidia de la buena porque siendo tan joven le enseña a un hombre mayor como yo a todavía asombrarse con la lectura. La saluda desde Perú, Víctor Merino
Don Víctor usted es hermoso!! Gracias por sus palabras, que siempre me estimulan. Un beso de miel. Nela
Yo tengo una relación muy parecida a la de usted con su mamá. Me gustaría escribir algo del tema... a ver si me animo
Me encantan sus notas!
Un beso, Padre
Te escribe tu tía Margarita, gorda linda no te había podido leer!! Ahora te disfruté cantidad con estas cronicas de la familia. Un beso, te quiero mucho. Margarita
Hola Neli me encantó. Espero que estés divirtiendo en Nueva York. Beso
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